
Os odio malditas lagrimas
que llegan junto al rocío,
os odio las despedías
junto al ocaso,
os odio, os odio, os odio.
Lamento decir esto;
pero en mi mente
no puedo encontrar calma,
el pecado se paga en carne
no en alma,
odio el adiós,
odio tu espalda.
Odio mis palabras,
mis poemas, mis sueños,
mis caminos y destierros,
me odio tanto
como me amastes.
Te odio, si, te odio !!
maldito recuerdo
que no duerme,
que no se cansa de ahorcarme,
que no para de torturarme,
te odio, te detesto, te repudio.
Note culpo...
dejases el silencio
única cortesana
de mi alma
en pena dejada,
cruel realidad
mi cuerpo pasaba,
embriago hasta el ultimo sentido
de mi cuerpo mal herido.
.°. Daniel Von Misar 88 .°.